Magdalena Muñoz: cuando la risa se convierte en profesión

En un país donde la salud mental todavía se percibe como un privilegio y no un derecho, Magdalena Muñoz —más conocida como @DileMagda en redes sociales— ha convertido su talento natural en una herramienta poderosa para impulsar el bienestar dentro de las empresas. A sus 35 años, esta mamá, risoterapeuta y speaker de Inspiring Girls ha alcanzado lo que muchos persiguen durante toda su vida: convertir su autenticidad en propósito. Su fórmula no es secreta, pero sí potente: escuchar, conectar y reír.
Por Francisca Henríquez | Periodista
El poder de reír en serio
“Soy risoterapeuta, madre y emprendedora. Acompaño a equipos de trabajo y comunidades educativas a cuidar su bienestar emocional a través de la risa y dinámicas grupales”. Así se presenta Magdalena, con una claridad que impacta desde el primer minuto.
Para ella, la risoterapia no es solo provocar carcajadas, sino abrir un espacio para reconectar con uno mismo, liberar tensiones acumuladas y construir entornos más humanos y empáticos. Esta disciplina llegó a su vida luego de una etapa cambios y desafíos personales.
La risoterapia: más que risas, una herramienta de bienestar
Magdalena trabaja con empresas, colegios y organizaciones sociales, guiando talleres grupales de bienestar emocional, donde cada dinámica está pensada para aliviar cargas, reconectar con las emociones y recordar que, incluso en el caos, es posible reír y encontrar optimismo.
“No se trata solo de hacer reír, sino de crear un espacio donde las personas se sientan vistas, relajadas y acompañadas”, explica.
Sus talleres, dirigidos a grupos de entre 10 y 50 personas, son un refugio para quienes llegan cansados y tensos. “He visto cómo las personas entran agotadas y salen con una sonrisa que parece pesar menos que un suspiro. No todos ríen igual ni al instante, pero el proceso genera un impacto real y tangible.”
Su experiencia en oficinas le ha permitido comprender profundamente la presión y el estrés que viven sus participantes. “Conozco ese mundo y eso me ayuda a crear espacios que realmente funcionan.”
Una voz en el escenario: Inspiring Girls Chile y el trabajo con niñas y niños
Como speaker oficial de Inspiring Girls Chile, Magdalena lleva su historia a niñas y adolescentes de distintas realidades, mostrándoles que el camino profesional no siempre es lineal, pero puede ser auténtico y transformador.
Además, es relatora de las emociones del programa StemosInspiradas donde trabaja específicamente con niños y jóvenes con el fin de poder ayudarlos a conectar y gestionar sus emociones y así construir una sociedad con niños que aprendan a sentir sin miedo.
Estos espacios no solo reflejan su experiencia como madre y facilitadora, sino también su historia personal de superación, empatía y liderazgo emocional.
De secretaria a risoterapeuta: una transición inesperada
Trabajó más de 13 años en oficinas, entre facturaciones, órdenes de compra y reportes. “Algo que claramente no era lo mío, pero que hacía bien”, recuerda. Su mundo en ese entonces giraba entre papeles y números, un ritmo que no terminaba de encajar con su espíritu.
Su camino profesional comenzó desde muy joven. Salió del liceo técnico con un título en secretariado y, apenas cumplió los 18 años, inició su práctica profesional. Lo hizo tan bien que fue contratada inmediatamente. En paralelo, estudió Asistente Ejecutivo e Ingeniería en Marketing. Durante años, combinó trabajo y estudios con disciplina férrea.
Pero esa fuerza tenía raíces más profundas. A los 13 años, Magdalena vivió una experiencia de abuso que marcó su historia. “Fui abusada y no me creyeron. Desde entonces, supe que tenía que salir adelante sola”, confiesa. A eso se sumó el apoyo en el cuidado de su hermana menor, diagnosticada con epilepsia. Entre el silencio, la responsabilidad y el dolor, tomó una decisión: terminar rápido el colegio técnico, trabajar y apoyar a su madre.
“Mi sueño siempre fue tener un hogar bonito, un lugar donde pudiéramos vivir tranquilas. Ese fue mi motor. Mi familia no tenía los recursos para pagarme una universidad, así que desde muy joven supe que tenía que trabajar y estudiar algo que pudiera compatibilizar con la vida que me había tocado“.
Hoy, mirando en retrospectiva, me doy cuenta de que sí cumplí esos sueños de infancia, incluso aquellos que parecían imposibles, como ser actriz o psicóloga. Lo hice a mi manera. No tengo un título en esas áreas, pero en mis talleres actúo mucho, y también tengo una gran capacidad de interpretar a las personas y entregarles lo que necesitan: una palabra o un momento de bienestar.
Al final, logré lo que soñaba: tener una familia y un hogar bonito. Y entendí que vivir a mi manera también es una forma de éxito
¿Cómo logras conjugar ese pasado con la alegría que hoy entregas?
“No se trata de olvidar, sino de transformar. Encontré en la risa un refugio y un motor para vivir.”
El humor como llamado
—¿En qué momento llega la risoterapia a tu vida?
Magdalena sonríe y lanza una broma: “Esto da para un stand-up completo”.
Y, en efecto, casi lo fue. Después de dejar su trabajo de oficina y convertirse en madre, comenzó a consumir humor con avidez. En sus ratos libres grababa videos caseros, se aprendía chistes y los compartía con su familia. El humor, sin que lo supiera aún, comenzaba a tomar un lugar protagónico en su vida.
Un día, alguien le dijo: “Eres chistosa, deberías hacer stand-up”. Y no lo pensó dos veces. Tomó un taller y, poco tiempo después, ya estaba presentándose en escenarios entre Santiago y Valparaíso. Pero esa rutina no era compatible en sus horarios como mamá y profesional.
Fue entonces cuando se topó con la risoterapia. “Fue revelador. Descubrí que podía hacer reír sin ser necesariamente la ‘chistosa’. No se trataba de mí, sino de facilitar espacios donde otros pudieran reír, sanar y soltar.”
Se certificó en risoterapia y comenzó a ofrecer talleres para empresas, logrando una demanda constante que hoy la lleva a viajar a diferentes regiones del país. Lo hace todo sola: diseño, gestión, talleres, logística. Pero, sobre todo, lo hace a su manera.
“Encontré mi lugar. Hoy tengo tiempo para mí, para mi familia, y para seguir compartiendo bienestar desde la risa. Eso era lo que estaba buscando.”
¿Y ahora? ¿Cuál es el futuro de Magda?
Hoy, Magdalena divide sus días entre talleres presenciales, trabajo remoto y momentos compartidos con su familia. Su proyecto personal, DileMagda, fusiona risoterapia y bienestar emocional con una mirada sensible y cercana. Hace poco contrató a su primera contadora: una señal clara de que su emprendimiento no solo ha crecido, sino que se está consolidando.
“Cada taller es un regalo. A veces la gente se ríe, otras veces llora. Pero siempre se llevan algo. Me han abrazado, me han agradecido… y eso no tiene precio”, comparte, con la humildad de quien conoce el verdadero valor de lo que entrega.
Sus planes son tan ambiciosos como humanos: DileMagda ya es una empresa y el siguiente paso es capacitar a monitoras, que lleven la risa y la salud emocional a más regiones de Chile. “Quiero estabilidad, impacto y seguir transformando vidas, expresa.”
Antes de terminar la entrevista, le pregunto qué mensaje daría a quienes hoy están atravesando momentos oscuros. Magdalena hace una pausa, sonríe, y con la calma de quien ha caminado por el dolor y ha aprendido a habitar la luz, responde:
“La risa no es solo alegría; es un acto de valentía. Reír es rebelarse contra el dolor, es recuperar la vida cuando todo parece perdido. Así que ríe, aunque cueste. Porque ahí, en esa risa, está el poder para seguir.”
Su compromiso con la infancia también refleja esa convicción profunda. Desde su experiencia personal, siente la urgencia de convertirse en el referente que ella misma no tuvo. En su tiempo libre, acompaña a niñas y jóvenes, ofreciéndoles escucha, herramientas y, sobre todo, ejemplo.
Magdalena no solo encontró en la risa una profesión; encontró un camino para sanar, educar y sembrar esperanza. Su historia nos recuerda que el dolor no tiene la última palabra, pero puede ser el punto de partida. Y que, incluso en medio de la oscuridad, elegir reír puede ser el acto más poderoso y transformador de todos.










