Natalie Messer: «Quiero ver cuando tenga 80 años que participé y apoyé en este cambio cultural para hacer un mundo más amable, más empoderado, más igual»

La ingeniera Civil Industrial comenta su experiencia en el área minera. Además de su nuevo proyecto en consultoría, donde busca ocupar las herramientas que entrega su profesión para resolver problemas de las personas.


Por Constanza Viera


La minería no es un área donde participan muchas mujeres. Pero la Ingeniera Civil Industrial Natalie Messer (34) ha logrado abrirse paso en una industria donde solo el 10% de la fuerza laboral corresponde a mujeres, según cifras de la Sociedad Nacional de Minería.


Hace 10 años que trabaja en la industria minera, en la mejora de procesos y productividad. Y desde el 2018 intenta ocupar las herramientas que entrega la ingeniería para resolver problemas de las personas a través de B Think Do, consultora de la cual es fundadora y directora.


Este nuevo proyecto de consultoría la ha motivado a estudiar psicología, en su búsqueda de complementar las herramientas técnicas y analíticas de su profesión, con el lado humano que aporta esta nueva carrera. “Así se puede generar un aporte tanto en la parte humana como en la parte práctica”, comenta.


¿Cómo explicarías tu trabajo? 

Soy Ingeniera Civil Industrial de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Desde que salí de la universidad comencé a trabajar en la industria minera. Ahora trabajo para Minera Antucoya. En los años que llevo de carrera me he dedicado por un lado al ámbito de la minería, en la mejora de procesos y de productividad, y además a contar del 2018 comencé a trabajar en B Think Do, una consultora que fundé en donde realizamos consultoría, principalmente coaching y negocios en general. 


¿En qué consiste B Think Do?

Es una consultora que está orientada a las personas. La idea es ocupar las mismas herramientas de la ingeniería para resolver problemas de las personas. Puede ser desde algo muy personal como el miedo a hablar en público, a algo mucho más estructurado como crear tu propia empresa, o realizar un plan de negocios para un emprendimiento. Estos últimos años he trabajado con varios clientes. Algunos ya tienen sus emprendimientos, otros desean cambiarse de trabajo, irse al extranjero, entre otros. En el fondo, con cualquier proyecto personal podemos ayudarlos a dirigirlo, estructurarlo y motivarlo. 


¿Qué te motivó a estudiar ingeniería?

Fue un camino que tracé desde pequeña sin darme cuenta. Cuando chica, recuerdo que en unas vacaciones en el sur, vi unos universitarios que construían casas en una zona rural. Pregunté qué hacían y me contestaron que eran universitarios, estudiantes de la PUC y que en los veranos construían casas en donde se necesitaba. En ese momento dije “voy a estudiar en la PUC porque quiero hacer lo mismo”. Estando en la universidad participé mucho en voluntariado. Al final me convertí en esa personita que cuando chica admiraba.


¿Qué consejo le darías a las niñas que quieren estudiar Ingieneria igual que tú?
Las carreras científicas en general no son tan comunes para las mujeres. En minería yo calculo que el 10% de la dotación somos mujeres. En general están asociadas al área de RR.HH. Yo soy la única mujer en un equipo de trabajo. Por esto debemos potenciar a las niñas. Lo que yo trato de destacar es que en el fondo no hay límites respecto al género. Todo depende si te gusta o no lo que estás haciendo, si se trabaja y se tiene un objetivo mayor para lograr. Hay que recalcar que lo que ellas deseen hacer tenga un impacto positivo en el resto de la comunidad. En mi caso, muchas personas podrían haber dicho que con tanto cambio de colegio y de ciudad, se podría haber afectado mi rendimiento o mi adaptación. Pero uno puede sortear todo y seguir focalizado porque se quiere lograr el objetivo y uno sabe que te hará feliz y que también hará feliz a los demás y que lograrás ser un aporte para el mundo.


¿Alguna vez te has sentido discriminada en tu carrera por ser mujer?

Sí. El mundo aún no está acostumbrado a que haya mujeres en cargos en los que antes no estaban. Creo que sería ilusorio decir que la gente te trata por igual, aunque yo nunca he tenido un episodio en donde me hayan discriminado por ser mujer. Nosotras somos la excepción a la regla. Somos las que estamos rompiendo los antiguos paradigmas. Hemos logrado hacer cosas nuevas y romper un poco la burbuja. La sociedad en general se irá dando cuenta que un buen liderazgo no es solo de tipo masculino, sino que también uno femenino. Este está asociado a la colaboración, no tanto a la competencia. Abriendo una tremenda oportunidad para que nosotras podamos liderar en el futuro.


¿Qué consejo le darías a las mujeres que se sienten discriminadas en sus carreras? 

Es lamentable que siga ocurriendo esto, pero no están solas. Somos muchas las mujeres que estamos cambiando los paradigmas. Cuando se sientan discriminadas pueden buscar redes de apoyo, entre las mismas mujeres o incluso en algunos hombres que tienen un liderazgo muy asociado a la colaboración y de apoyo a la igualdad de género. Y si bien la discriminación es algo negativo, y que puede hacernos daño. También son estas cosas las que nos fortalecen y nos hace ser más resilientes ante los desafíos, y más tolerantes ante la frustración. Es lamentable, pero hay que tomarlo como una oportunidad para ser más fuertes, formar redes y apoyarnos entre nosotras. 


¿Qué consejo le darías a las mujeres que desean empoderarse como tú?
¡Que lo hagan, que se animen! Tienen todas las de ganar. Independiente del resultado, al empoderarse, tomar las riendas de sus vidas y seguir sus sueños ya ganan. Cuando trabajo con mis clientas en la consultoría, siempre les digo que el fracaso está subvalorado. La gente tiene miedo de atreverse porque puede fracasar, pero no entienden que la única forma de ser exitosos es fracasando. No existe una forma de ganar sin fracasar. Pero el camino que se recorre, el trabajo de empoderamiento, de tomar las riendas de tu vida y decidir hacer algo, independiente del resultado, va a ser un éxito.


¿Por qué crees que es importante inspirar a las niñas?
Porque son el futuro. Tenemos la oportunidad de crear un futuro para todas, no solo para las mujeres sino para el mundo en general. Tenemos la oportunidad de dejar un legado y que mejor que ayudar a las niñas.


¿Qué te motivó a ser parte de Inspiring Girls Chile?
Poder aportar un granito de arena al futuro del país. Poder hacer una sociedad más justa. Quiero ver cuando tenga 80 años que participé y apoyé este cambio cultural, para hacer un mundo más amable, más empoderado, más igual. Con mayor derecho tanto para hombres como para mujeres.


¿Cuáles son tus metas a futuro?

A nivel personal, este año comencé a estudiar una segunda carrera en la universidad. Empecé a estudiar psicología. Mi meta en los próximos años es poder graduarme y titularme como psicóloga, y complementar la ingeniería con el lado de la psicología. Así generar un aporte tanto en la parte humana como en la parte práctica. A nivel profesional, si bien me veo trabajando en ingeniería, en la minería principalmente, me gustaría a futuro potenciar más la consultora. Me gustaría dedicarme a entregar soluciones tanto a las personas como a las empresas, con una mezcla humana y estratégica al mismo tiempo. En el fondo, poder ocupar las herramientas de la ingeniería que son muy técnicas y analíticas, y mezclarlas con las herramientas más humanas que te da la psicología, para lograr ayudar a las distintas organizaciones a través de eso.