Emprender siendo mujer

Por Ingrid Bustos, Emprendedora y fundadora de Minuta App.


Mi nombre es Ingrid Bustos, soy mujer, Ingeniera Comercial, empleada y emprendedora. Inicio de esta manera ya que lo primero que la gente pregunta es que estudié y dónde.

Piensan que mi profesión fue lo que me hizo realizar Minuta, una agencia de empleos para el sector gastronómico, y no es que no haya sido de ayuda, pero esto va mucho más allá.

La historia comienza cuando necesitaba generar plata para mantenerme y al menos pagar yo mis gastos, empecé a trabajar de garzona al primer año que salí del colegio. De ahí descubrí mi afición por poder hacer las cosas por mi cuenta y que para trabajar solo se necesitan ganas y un objetivo.

Trabajar en restaurantes no es complicado, si te gusta el ambiente, puede llegar a ser un trabajo muy entretenido, para mí lo era, mis objetivos siempre fueron trabajar para conseguir dinero e irme de vacaciones y así lo hice durante varios años. Hasta que un día se me ocurrió una idea, y es desde ese momento no hay día que no piense en eso, ese día, llegó el objetivo más grande que he tenido hasta el momento.

Estaba trabajando en un Restaurant que se llama La Casa en el Aire, en plaza Ñuñoa y veía como todos los días llegaban distintas personas preguntando si necesitaban gente o de una dejaban sus currículum, se amontonaban y al momento de elegir una persona para trabajar elegían casi por azar. Recuerdo que llegó una mujer que era más joven que yo a dejar su CV, el administrador botó al basurero su cv porque ella llegó con calzas a buscar trabajo, cosa que no entendí en ese momento. Si contrataron al joven que tenía más experiencia que a su parecer estaba bien vestido, pero que duró 2 días en el Restaurant.

Durante mi tiempo trabajando en restaurantes y bares fue varias veces lo mismo se amontonaban los CV, se perdían en los turnos y llegaban personas a trabajar que no se adecuaban al Restaurant y quienes sí podían haberse adecuado no eran elegidos.

Fue ahí donde se me ocurrió hacer Lo que hoy es Minuta, lástima que no se me ocurrió pensar el tiempo y esfuerzo que tomaría.

Minuta se convirtió en mi objetivo. Terminaría mi carrera, haría la práctica en una empresa, me quedaría trabajando, y en paralelo siempre Minuta. Hasta poder dedicarme 100%.

Llegamos a participar en distintas instancias de financiamiento, he estado en reuniones donde el 90% de los asistentes son hombres, donde ver a una mujer es poco frecuente. Creo que eso es lo que más me motiva, que me vean mujer, lo que para el resto puede ser una debilidad para mi es una fortaleza.

Como mujer he tenido que lidiar con distintos prejuicios, al momento de hablar, tengo que levantar la voz más fuerte, tengo que verme seria, tengo que validarme. Es un camino duro y difícil, fuera de ser emprendedor, con poco tiempo y poco dinero, lo realmente difícil es que te tomen peso o te escuchen de manera seria. 

Hoy minuta está creciendo en todo sentido, al igual que mis objetivos. Ser mujer no me ha impedido nada, solo me motiva a seguir y a superarme.