DANIA ACUÑA: » Inspiring Girls Chile es una forma para nosotras como ginecólogas de llegar a las niñas y a las jóvenes a inspirarlas para que trabajen en salud o en lo que ellas quieran, explicándoles que con esfuerzo todo se puede»

El mundo de la ginecología hace no mucho tiempo atrás era un área históricamente liderada por hombres. Hoy las cosas han cambiado y Dania Acuña, quien es Jefa y coordinadora del área de Cirugía y Ginecología del Hospital Provincia Cordillera, lo sabe. La médica y ginecóloga de 38 años nos comenta sobre inicios, su pasión por su carrera y sus ganas de inspirar a las niñas desde su profesión.


Por Leandra Medina


El mar y la Cordillera de Los Andes han sido sus acompañantes desde que llegó a Chile a los 2 años. Nació en Estados Unidos. Ha vivido en Viña del Mar, La Serena y Santiago. Y a pesar de los cambios de ciudad, hay algo que siempre quiso hacer desde muy pequeña y que nunca dudó: estudiar medicina. 


La médico Dania Acuña, hija de Norma y Enzo, trabaja en el Servicio Público de Salud en Puente Alto. Divide sus días en dos trabajos: siendo la responsable de coordinar el área de Cirugía en Ginecología en el Hospital Provincia Cordillera y como subespecialista en el equipo de Oncología Ginecológica, apoyando a sus colegas en el rastreo de Cáncer Cervicouterino en el Hospital Sótero del Río.


Todo por la medicina y su trabajo


Cuando era pequeña mi mamá me llevaba mucho al pediatra porque tenía problemas de crecimiento. El Dr. Santiago Muzzo (mi pediatra) era súper amoroso y eso significó mucho para mí. Esa es la razón por la que estudié medicina”, menciona Dania. 


A los 10 años, les manifestó a Norma y Enzo, su decisión y desde ese instante, luchó por alcanzar su sueño. Dania siempre tuvo claro que estudiar medicina exigía mucho esfuerzo, especialmente para los estudiantes de regiones que tomaban la decisión de venirse a Santiago. «Tuve que estudiar mucho después del horario del colegio, lo sábados y dejar varias cosas de lado»


«Presenté la PAA (actual PSU), pero no logré ingresar a medicina. Fue una de las etapas más difíciles. Tenía 17 años (…) Afortunadamente, mis padres me apoyaron y decidí volver a rendir la prueba”.


Dania se mudó a la casa de su abuela en Santiago y se dedicó a estudiar. Aprobó e ingresó a medicina en la Universidada Mayor. “Fueron 7 años muy intensos (…) En el tercer año de la carrera, me llevaron a las prácticas en el hospital y estaba súper feliz, me sentía útil».


Amor por la ginecología y la obstetricia


Antes de titularse como médico, descubrió su amor por la ginecología y la obstetricia.“Me enamoró la cercanía que uno tiene con las pacientes (…) Sentí que al ser mujer podía ponerme en el lugar de las pacientes y darles una atención más cercana e integral”, comenta.


Dania Acuña retornó a los libros nuevamente y se especializó. “Ejercí como ginecóloga general por dos años, atendiendo partos, trabajando fines de semana, feriados y festivos (…) Tenía hasta 3 turnos por semana y me paseaba por todo Santiago ayudando a mis profesores en sus cirugías”, explica.


Más tarde, se enfocó por tres años en el cáncer cervicouterino y volvió a sumar otro grado académico a su exitosa carrera, lo que le ayudó a hoy ser parte del equipo de Subespecialistas del equipo de oncología ginecológica del Hospital Sótero del Río.

Un trabajo de muchas horas fuera de casa, de cansancio y de mucho sacrificio en el que revela «que la prueba más fuerte en su carrera ha sido lidiar con la sobrecargar laboral, pero sobre todo afrontar la muerte de sus pacientes».


¿Y el futuro?


A Dania Acuña nada la detiene. Ella se define como «una mujer súper movida, de carácter fuerte y a veces me cuesta controlar mis emociones. Muy apasionada para argumentar o luchar por algo que quiero. Me gusta concretar proyectos y frente a problemas concretos, generar soluciones»


Es por eso que desea seguir especializándose para contribuir con el sistema de salud del país. En junio comenzará a cursar un diplomado en gestión pública. “Me motiva y entusiasma mi rol como mujer y profesional de la salud en Chile”, resalta.


Pero no sólo eso, paralelamente ha desarrollado un emprendimiento: Box4Docs. Se trata de cajas que contienen productos de emprendimientos chilenos útiles para médicos que hacen turno. Además de empezar a desarrollar una página web que nos adelanta que se llamará: «capacitadoc»



Inspiración…


Desde muy pequeña Dania ha vivido desde la inspiración. Fue su pediatra quien la inspiró a estudiar medicina. Hoy, su inspiración al momento de levantarse a trabajar es estar inmersa en la salud Pública, “uno no para de aprender, trabajas en equipo, estás en contacto con muchas personas que te enseñan y que uno también les enseña y se ayuda a la gente que más lo necesita. Es lo que a mi me motiva, me inspira y hace que me dan ganas de levantarme e ir al hospital”.



Pero ahora es esa misma palabra es la que la lleva a cumplir otros objetivos: Dania quiere inspirar a las niñas a través de la ginecología. Es así como una amiga la invitó a convertirse en  voluntaria de Inspiring Girls Chile con el objetivo de motivarlas a dedicarse al área de la salud, pero también decidida a divulgar  un mensaje de prevención entre las niñas y adolescentes para evitar más casos de cáncer en la región.


Inspiring girls es una forma para nosotras como ginecólogas de llegar a las niñas y a las jóvenes para inspirarlas a que trabajen en la salud  y en lo que ellas quieren, explicándoles que con esfuerzo todo se puede. Pero también es una forma a  inspirarlas a que se cuiden, el autocuidado es super importante. Nosotras queremos hacerles charlas del área ginecológica de cómo cuidarse cómo mujer, cuáles son los momentos importantes en la vida.”, comenta.


Por medio de Inspiring Girls, Acuña desea ayudar a las niñas y adolescentes a mejorar su calidad de vida. “Estoy convencida de que la mejor forma de motivar a alguien es darle ejemplos (…) Cuando uno observa los hechos y acciones concretas, aterriza sus deseos y luchas en hacerlos realidad. La educación y el autocuidado permite prevenir embarazos, desertar del colegio y disminuir la pobreza”.



Para Dania, Las niñas y adolescentes no deben limitarse. “No siempre lo vamos a lograr todo, pero eso también nos hace crecer. Somos nuestros logros y fracasos. Nunca pierdan las esperanzas. Siempre trabajen por lo que quieren. Exígete, pero con equilibrio. No negocies tus principios. Los amigos de verdad te van a querer como eres”.